Amores y cosas sin importancia

Prólogo de la edicíon en español del libro de poesía de Michèle Voltaire Marcelin “Amours et Bagatelles” traducido por Mirta Fernández Martínez por la editorial Arte y Literatura.

“La literatura haitiana  contemporánea ha hecho eclosión, ha alcanzado una dimensión enorme por la gran cantidad de nuevos autores importantes, por la diversidad de temas tratados y la diversidad de estilos, y ha merecido en los últimos años un reconocimiento internacional puesto de manifiesto por la enorme cantidad de premios literarios importantes conquistados.

Las voces femeninas no se han quedado atrás. La problemática de la mujer haitiana, y por ende caribeña, se expresa en toda su magnitud, escapando a los lugares comunes del sentimentalismo dulzón del mal de amores.

Michèle Voltaire Michelin, comediante, pintora y escritora nacida en Puerto Príncipe, Haití. Ha vivido en Haití, Chile, Estados Unidos y en Canadá. Después de su primera novela, La désenchantée, en español La desencantada, Lost and Found en inglés, publica ahora Amores y cosas sin importancia.

En esta obra se produce una subversión de códigos literarios, de valores morales y sociales y también de símbolos en concordancia con una nueva visión de lo real y de lo imaginario, del tiempo y el espacio. A partir de la puesta en ficción de una degradación individual se arriba a lo vivido colectivo. Es difícil de clasificar: mezcla coherente de textos en prosa y poemas  testimoniales y otras historias contadas en tono confidencial, apasionado, íntimo, en el contexto conflictivo de la mujer en el Caribe. En ella se pone de manifiesto, a partir de la problemática de lo real caribeño contado, el registro de lo que no se dice en alta voz, de las confidencias no púdicas sobre la sed de amor de la mujer y sus necesidades sexuales, contadas de forma terriblemente transgresora y a veces bufona. Rompe con vetos que proscribían la sexualidad considerada como un pecado que rebajaba en la escala social o como un producto reprobable  de la violencia y roza lo picaresco e incluso lo indecente de los llamados cuentos verdes. El romanticismo de algunos tópicos abordados en oposición al amor caribeño, al registro criollo de la realidad de la pareja, amantes o no; las alteridades infernales vida y muerte,  masculino versus femenino, madre o padre versus  hijas, sueños y realidades, ilusiones y consuelos, contados jugando con los lugares comunes antes de llegar al fondo de la situación, nos hacen sentir la gravedad de las realidades descritas.

En la  primera parte, a partir del epicentro de su “yo” único y múltiple, de lo vivido subjetivo, en ocasiones con la desnudez de un streap-tease sentimental, la autora experimenta a nivel del lenguaje, jugando con la antítesis para colocar ante la mirada de los lectores la sensualidad-sexualidad femenina en las narraciones y los poemas. Tal y como confiesa en su poema “Hace un tiempo de poema”, ella “hace el amor con las palabras”

palabras sin pie ni cabeza

palabras ladridos a la luna de los perros

palabras estremecimientos de iguanas deslumbradas por las rosas

palabras tejas que me caen en la cabeza

pues no hago teatro

palabras arenas movedizas

palabras clavos de crucifixión

y de Pascuas resucitadas

Palabras insertas en la interoralidad criolla del pensamiento popular sobre la mujer frente a su destino, como las de una vieja canción haitiana en creole que dice:

Mwen, jà plèré Yo he llorado

Mwen, jà résigné Yo me he resignado

Mwen, jà fini kompwenn Yo al fin he comprendido

Bonhé pas pou mwen La felicidad no es para mí

En este universo, el erotismo femenino deviene arma de defensa frente a la soledad espiritual  y los desencuentros amorosos y personales expresado con un estilo poco frecuente entre las mujeres escritoras, con una audacia desafiante, con crudeza pero sin llegar a la vulgaridad. En un recuadro de contracubierta, estos versos guían al lector como anticipo:

Mi corazón se utiliza tanto y tan a menudo

Que el oxido no toma posesión de él

Cada vez hay que cambiar la cerradura

El último amante conserva la llave

Bajo la forma de noveletas, de cortos relatos y poemas, el relato se fragmenta en una serie de pequeños cuadros detallados y discontinuos de la realidad en el que las heroínas femeninas no son positivas. Se han degradado bajo el efecto de la soledad, la angustia, las desgracias y la ausencia de perspectiva de un medio social, físico y cultural.

Vencer vetos es intentar osadías, es casi constante compromiso con causas políticas o sociales. Sin aparente tono de denuncia, con humor y cierto desenfado, expone el lado discriminatorio que sufre la mujer por problemas económicos, obligada a sufrir vejaciones y humillaciones inimaginables. Un viejo exhibicionista abusa de la joven criada Caridad, en el balcón, con el consentimiento de su mujer que reza el rosario; la historia de Salomé, hija de la prostituta Altagracia, huérfana a l 2 años se convierte en criada de Gilianne, niña fea y rica. En ese paralelo entre dos niñas, la pobre y huérfana y la rica fea, se produce una identificación de Salomé con Gilianne, quien a la vez que la cuidaba físicamente, cada noche le hacía confidencias impúdicas; o la historia de Marie, no la virgen, sino una pobre joven obligada a soportar los asaltos del hijo de los señores y de sus amigos cada vez que estaba sola en la casa.

Uno de los relatos más importantes, de mayor dramatismo, Los años  Santiago se desarrolla en Chile, durante el golpe de Estado contra Allende. Es su juventud, la de sus hermanos, la de sus amigas y amigos y la de su amor, Santiago, que la barbarie fascista transformó en tragedia.

Ángel Morales murió. José Cárdenas murió. Y Santiago Ruiz que tenía el nombre de su ciudad, Santiago que yo amaba, murió. No sé a ciencia cierta dónde están sus cuerpos. ¿Sumergidos  en el agua sombría del río? ¿Tirados en cualquier hueco? ¿Con la tierra llenando sus bocas y la órbita de sus ojos arrancados  a golpes de pico? ¿Con sus cuerpos quemados, lacerados, estropeados, con sus testículos pisoteados, aplastados?….”

Santiago está muerto y ella en vida. “Hay un dolor que no se canta. El de los nombres sin rostro, de las vidas interrumpidas, de la felicidad desaparecida, y el de los sobrevivientes, incrustado en la tristeza del tiempo.”

La necesidad de amar y del amor como expresión de vida ardiente es el hilo conductor que sustenta esta obra, a pesar de sarcasmos, ironías o actitudes de desengaño frente al amor. El amor loco, descrito hasta el detalle, convierte a los lectores en “mirones” de escenas calientes y en otros relatos, frente a la muerte, el amor, su recuerdo, permite la vida y la lucha por la felicidad. Los amores verdaderos y los otros sin importancia que nos cuenta Michèle Voltaire Marcelin tienen una alta carga sugestiva, y a la vez que introspección, autobiografía descentrada, interpelación de la realidad, son también grito, rebelión y compromiso, cuestionamiento de la naturaleza de las relaciones humanas y de los mitos al respecto.”

Mirta Fernández Martínez

 

 

 

 

El poeta Michèle Voltaire Marcelin. Ella "hace el amor con las palabras".

 

 

Michèle Voltaire Marcelin nació en Puerto Príncipe.  Es poeta, actriz y pintora; ha expuesto en museos y galería de Haití y Estados Unidos donde reside actualmente. Su primera novela, La Désenchantée, fue editada por CIDIHCA en 2006 y posteriormente traducida al español (La Desencantada). Ha publicado dos libros más de poemas y prosa:Lost and Found, y Amours et Bagatelles (traducido al español por la editorial Cubana Arte y Literatura como Amores y cosas sin importancia) poemas que presentó en el espectáculo«Culturas del Caribe», organizado por la editorial CIDIHCA en Montreal, en 2009  – Sus poemas tambien se puenden encontrar en dos antologias francesas: Tierra de Mujeres (Editions Doucey) y Les Cahiers de la RAL,M .  Para mas datos, visitan el sitio Web de esta artista: www.lidous.net

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